Ya no habíamos visto tal ruinas en los aeropuertos desde la famosa falla de Crowststrike en julio de 2024. Un eslabón invisible pero crítico en la cadena aérea europea de rendimiento bajo el asalto de un ransomware. En un instante, los sistemas automáticos de grabación y embarque de varios centros principales: Heathrow, Berlín, Bruselas, Dublín, se rompieron, lo que obliga a regresar a los…
