En un momento en que se implementa en las afueras, en espacios cada vez más pequeños y en una restricción de alto rendimiento, la infraestructura física ya no puede contentarse. Debe adaptarse. Esto es particularmente cierto en el contexto de la computación de borde, donde el equipo debe integrarse en espacios restringidos, al tiempo que garantiza el rendimiento, la seguridad y la eficiencia…
