Banners omnipresentes, consentimientos con un solo clic, seguimiento generalizado: la experiencia diaria de la Web se parece cada vez más a una carrera de obstáculos. Treinta años después de su aparición, las cookies parecen menos una conveniencia técnica que una deuda arquitectónica que ha dejado la privacidad fuera de escena.
Según la CNIL, casi seis de cada diez internautas franceses…
