Atrás quedaron las ilusiones de la IA omnipotente: en el terreno, sólo la inteligencia especializada y bien orquestada mantiene la distancia. Entre la gobernanza, los datos y la adopción, el desempeño depende de la delicadeza y el pragmatismo, no de la magia. Este es el fin del mito del aviso todopoderoso. El enfoque Zero Prompt vuelve a poner los pies en la tierra: la IA no improvisa, se…
