No se equivoquen, la Aero 15 YC es una máquina excelente, pero tiene algunas deficiencias molestas, comenzando por un sistema de disipación que rápidamente muestra sus límites y una GeForce RTX 3080 con un rendimiento limitado.
A diferencia de ASUS o MSI, Gigabyte ha optado por limitar el nuevo chip de gama alta de Nvidia a solo 105 W (frente a los 115 W de ASUS con un tamaño equivalente y hasta los 150 W de MSI en dispositivos un poco más grandes). Esta reducción del TGP permite limitar el calentamiento en un chasis compacto, pero impide que la 3080 alcance las alturas teóricas prometidas por Nvidia. Es penalizador si quieres jugar en Ultra HD con la configuración al máximo… algo que idealmente deberías poder hacer con una configuración de este calibre.
No obstante, mantendremos la presencia de una pantalla OLED de buena calidad (a pesar de una calibración perfectible, la experiencia visual es estimulante) y un diseño sobrio y elegante. Otras ventajas: la certificación Nvidia RTX Studio (gracias a los pilotos profesionales que la acompañan por las herramientas creativas) y una autonomía sorprendente siempre que adoptemos la configuración adecuada.
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