Arquetipo de la máquina que nos hubiera gustado amar, la Stealth 15M lamentablemente es demasiado irregular para convencer. Su diseño es atractivo, su gran compacidad para un modelo de 15,6 pulgadas es apreciable y su teclado merece la pena echarle un vistazo, es cierto. Pero aparte de estas pocas cualidades, el dispositivo es muy perfectible, incluso decepcionante en muchos puntos. Su calidad de visualización es realmente para revisar, su sistema de disipación es ruidoso (incluso en ofimática) y su rendimiento es insuficiente para animar los títulos más exigentes en las mejores condiciones en 1080p… a pesar de la no obstante prometedora presencia de una RTX 3060.
También es difícil no quejarse de una autonomía reducida de 4-5 horas. Dados los componentes elegidos y su reducido TDP/TGP, esperábamos algo mejor. Queda el precio bastante honesto de este Stealth 15M y su interés, quizás, para jugadores ocasionales. Aquellos que buscan una máquina rápida en las actividades cotidianas y lo suficientemente capaz como para jugar ocasionalmente algunos juegos en Full HD.
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