Para reforzar la protección de los puntos finales y de la red, es fundamental preservar las identidades. A continuación, se muestra cómo esto ayuda a reforzar la seguridad.
En el panorama actual de la ciberseguridad, la integración entre la seguridad de la identidad, de los endpoints y de la red se ha vuelto esencial. De hecho, el robo de identidad es ahora uno de los principales métodos utilizados por los cibercriminales para penetrar de forma «legítima» en los sistemas de información de las empresas y comprometer recursos clave como los endpoints (estaciones de trabajo, servidores, objetos conectados) o incluso la nube.
Por lo tanto, contar con un marco de seguridad de identidad sólido es esencial para defenderse eficazmente de los cibercriminales. En este sentido, las organizaciones deben comprender los vínculos entre estos tres pilares de seguridad y adoptar un enfoque holístico para proteger sus activos digitales.
Fortalezca la protección de puntos finales y redes con identidades seguras
El auge del teletrabajo, el uso cada vez mayor de servicios en la nube y el incremento del número de objetos conectados (IoT) han hecho que la seguridad de las empresas sea más compleja. El creciente número de dispositivos conectados a la red así como el número cada vez mayor de servicios en la nube utilizados amplían considerablemente la superficie de ataque ya que constituyen puertas de entrada para los cibercriminales.
Con el auge y la constante evolución de amenazas, como el ransomware y los exploits de día cero, las empresas deben tomar medidas específicas a la hora de implementar estrategias de ciberseguridad. Y más allá de las muchas herramientas de seguridad esenciales implementadas para proteger el sistema de información y sus componentes (firewall, VPN, etc.), el elemento central de la seguridad empresarial hoy en día es la identidad. Para crear un marco de seguridad robusto en torno a las identidades, se deben implementar tres pilares:
– Autenticación multifactor (MFA): La autenticación multifactor agrega una capa adicional de protección al proceso de autenticación. Esta medida hace que sea mucho más difícil para los cibercriminales obtener acceso no autorizado a los puntos finales y las aplicaciones, especialmente en la nube, incluso cuando conocen la contraseña del usuario.
– Control de acceso basado en roles: Este sistema permite determinar con precisión quién tiene acceso a qué información dentro de un sistema. Se basa en conjuntos específicos de permisos asignados a usuarios o grupos según su función dentro de la organización. El control garantiza que solo los usuarios autorizados puedan acceder a datos confidenciales o sensibles.
– Gestión de acceso privilegiado: Este enfoque ayuda a proteger las credenciales que tienen permisos de alto nivel para acceder a recursos altamente sensibles en un dispositivo. Para minimizar el riesgo de apropiación indebida, se implementan medidas como la autorización previa de solicitudes de acceso, la renovación periódica de contraseñas y el monitoreo constante de las actividades realizadas a través de estas cuentas.
Comprender la seguridad de red basada en identidad
Los métodos de seguridad convencionales, como los firewalls y las VPN, no son suficientes para defender los sistemas de información frente a los ciberataques. La autenticación multifactor por sí sola tampoco es suficiente seguridad, ya que el atacante puede atacar la propia red. Por eso es fundamental tener una mayor visibilidad global integrando la seguridad tradicional y la seguridad de identidad a nivel de autenticación con la seguridad de detección y respuesta a ciberataques a nivel de red, con tecnologías de Network Detection and Response (NDR).
Esta estrategia integral de seguridad de red basada en identidades crea una defensa eficaz contra las amenazas. Su implementación requiere:
– Segmentación de red basada en identidad: Este enfoque implica dividir la red de una organización en subredes independientes, cada una con sus propias políticas de acceso, para reducir la superficie de ataque y mejorar la seguridad general. La segmentación basada en identidades lleva este concepto más allá al permitir restringir el acceso a aplicaciones o servicios específicos en función de la identidad y el dispositivo de cada usuario.
– Vigilancia permanente de actividades anormales: Este método permite clasificar el comportamiento de la red como «normal» o «sospechoso» para recibir alertas sobre actividades específicas más allá del tráfico habitual. Esta técnica puede ser útil para identificar ataques que están fuera del alcance del comportamiento de referencia, como un usuario que inicia sesión fuera del horario comercial, dispositivos no autorizados que se conectan a la red o una gran cantidad de solicitudes realizadas al mismo tiempo.
En última instancia, proteger las identidades es esencial para evitar el acceso no autorizado.
Además de la autenticación, la protección de la identidad ayuda a monitorear el comportamiento de los usuarios para detectar intrusiones y amenazas internas. Integrar la seguridad de la identidad en las estrategias de seguridad de puntos finales y redes es esencial para crear una defensa integral contra amenazas digitales avanzadas.
____________________________
Par Jeremías Schramexperto en ciberseguridad en Tecnologías WatchGuard
Lea también:
¿Qué es la detección y respuesta a amenazas de identidad o ITDR?
El descifrado HTTPS es una restricción necesaria para detectar malware oculto…
Los ataques de correo electrónico pueden eludir la seguridad
Cómo los piratas informáticos eluden la autenticación multifactor (y cómo detenerlos)
¿Cómo pueden los proveedores de servicios de seguridad gestionados ayudar a las empresas a reducir sus riesgos cibernéticos?
[

