El descubrimiento de software espía de Android vinculado al FSB revela métodos de vigilancia avanzados, incluida la geolocalización, la interceptación de comunicaciones y la extracción de datos confidenciales. Camuflado detrás de una aplicación popular, este malware ilustra prácticas y una evolución preocupante de las herramientas de cibervigilancia… rusas pero probablemente, en realidad, más internacionales.
Un análisis conjunto de la Laboratorio ciudadano y organización Primer Departamento acaba de señalar la existencia de un nuevo software espía para teléfonos inteligentes que parece ser ampliamente utilizado por los servicios de seguridad rusos (FSB). Este descubrimiento se produce tras la detención de un programador ruso, Kirill Parubets, acusado de haber realizado transferencias de dinero a Ucrania y que desde entonces ha sido liberado por los servicios secretos rusos. Evidentemente, este último le había confiscado previamente su smartphone antes de devolvérselo cuando se fue con una pequeña sorpresa escondida en el corazón del sistema.
Porque los agentes del FSB aprovecharon la oportunidad para insertar software espía como sospechaba el programador detenido.
El análisis forense del malware revela una arquitectura de dos pisos bastante elaborada. El malware está oculto detrás de una versión comprometida de la aplicación legítima “Cube Call Recorder”, disponible en Google Play Store. La carga útil maliciosa se cifra y se implementa mediante un proceso sofisticado que dificulta su detección.
Las capacidades de monitorización de este software espía son muy completas: Geolocalización continua, Intercepción de comunicaciones (SMS, llamadas), Captura de pantalla y grabación de vídeo, Registro de teclas y extracción de contraseñas, Acceso a aplicaciones de mensajería cifradas, Instalación de paquetes adicionales, Ejecución remota de comandos del sistema…
El malware ya pasó bajo otra versión.
La carga maliciosa tiene muchas similitudes con Monokle, un software espía descubierto en 2019 y atribuido al Centro de Tecnología Especial de San Petersburgo. El marco de comando y control utiliza comandos idénticos, con el mismo prefijo «BaseSystemCommand».
Pero se han realizado mejoras significativas en esta versión, comenzando con un cifrado más sólido y derechos de acceso más amplios.
Por cierto, los investigadores de Citizen Lab encontraron referencias a una probable versión de iOS en el código del malware, lo que sugiere que el FSB también desarrolló su software espía para los teléfonos inteligentes de Apple.
Este descubrimiento ilustra la evolución de las tácticas del FSB en materia de vigilancia selectiva. Aprovechar la detención física para comprometer dispositivos es un enfoque particularmente eficaz, que evita los desafíos técnicos de la infección remota.
Los investigadores de ciberseguridad ven esto como una inyección de refuerzo: recomiendan a las personas cuyos dispositivos han sido confiscados por los servicios de seguridad que no los utilicen más sin un análisis forense exhaustivo. Este caso también resalta la importancia de adoptar medidas preventivas, como el uso de dispositivos temporales durante viajes de riesgo.
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